La semana pasada fue el Mobile World Congress, el congreso de telefonía móvil que recogió las últimas novedades de la aplicación de la tecnología 5G y el Internet de las Cosas. Los edificios conectados y las smart cities, protagonistas en Barcelona.

 

Desde su primera edición en 2006, el congreso se ha ido transformando. Poco a poco, año tras año, los últimos modelos de smartphones han ido cediendo su protagonismo inicial. Ahora, en el centro de todas las miradas está la aplicación de la tecnología móvil, y como esta cambiará nuestras ciudades, transformándolas en smart cities. Gracias al 5G, la innovación también impactará en los edificios, que serán más tecnológicos y, gracias a ello, más sostenibles.

 

 

 

El impacto del ‘real estate’ en las ‘smart cities’ es determinante.

 

 

 

Un informe de Naciones Unidad publicado en 2018 indica que dentro de treinta años el 68% de la población mundial será urbana. Y en un entorno con ciudades cada vez más pobladas. Uno de los objetivos de las smart city es evitar desplazamientos, por eso, el futuro pasa también por los activos alternativos. Las empresas de los grandes distritos financieros ya se están planteando extender una red de oficinas coworking para que sus empleados trabajen en distintos sitios y más cerca de sus casas.

 

Otra gran oportunidad para el real estate es cómo adaptar la ciudad y los activos para abordar la logística de última milla, uniendo los usos comerciales con los logísticos en el centro de la ciudad. El auge del ecommerce ha comenzado ya a reflejarse en la inversión en logística, pero la escasez de suelo obliga a pensar nuevos tipos de activos, como los urban hubs, que están ya comenzando a introducirse en España, para responder a las nuevas necesidades de transporte.

 

 

 

El Mobile aborda el impacto del 5G en los edificios conectados.

 

 

 

Precisamente, uno de los espacios estrella del Mobile fue la Innovation City, donde sus visitantes pudieron comprobar el impacto de la tecnología y el Internet de las Cosas en las ciudades y en casi todos los aspectos de la vida de las personas, también en los edificios conectados y las smart homes.

 

El desarrollo de los edificios conectados generará oportunidades para el sector inmobiliario. Gracias al uso de los móviles y a la tecnología 5G se podrá reducir el consumo de energía, y gracias a la información que darán los dispositivos se podrá controlar el mantenimiento preventivo de los edificios.

 

 

 

El edificio conectado permite reducir el consumo energético y hacerlo más sostenible.

 

 

 

Un edificio conectado es diferente porque es un inmueble donde se puede vivir mejor gracias a los datos que proporciona y a los servicios que habilita a sus usuarios. El sector se irá ajustando a los nuevos paradigmas urbanos a lo largo de todo el ciclo de vida del edificio. En este sentido, para estar conectados y poder utilizar todo el potencial de la tecnología 5G en los edificios inteligentes las nuevas promociones ya no se pueden pensar sin una buena instalación de fibra óptica.

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