Vivimos en un mundo variable y cambiante, que está experimentando cambios económicos, políticos y sociales que los mercados difícilmente logran anticipar. En este contexto, es complejo decidir dónde invertir nuestro dinero. Existen muchas fórmulas de inversión, pero los negocios y proyectos siempre serán una alternativa muy atractiva por sus altas rentabilidades.

 

Hoy más que nunca, es necesario contar con parámetros como la TIR que nos permitan evaluar el valor y el riesgo de una inversión, para que, de este modo, se pueda  mitigar el clima de incertidumbre del mercado actual.

 

Por ello, en el blog de hoy te contamos que es la Tasa Interna de Retorno o TIR, para que sirve y como se calcula.

 

¿Qué es la TIR?

La Tasa interna de retorno (TIR) es la tasa de interés o rentabilidad que ofrece una inversión. Es decir, es el porcentaje de beneficio o pérdida que tendrá una inversión para las cantidades que no se han retirado del proyecto.

 

Es una medida utilizada en la evaluación de proyectos de inversión que está muy relacionada con el valor actualizado neto (VAN). Un indicador financiero que sirve para determinar la viabilidad de un proyecto. Si tras medir los flujos de los futuros ingresos y egresos y descontar la inversión inicial queda alguna ganancia, el proyecto es viable. También se define como el valor de la tasa de descuento que hace que el VAN sea igual a cero, para un proyecto de inversión dado.

 

La tasa interna de retorno (TIR) nos da una medida relativa de la rentabilidad, es decir, va a venir expresada en tanto por ciento. El principal problema radica en su cálculo, ya que el número de periodos dará el orden de la ecuación a resolver. Para resolver este problema se puede acudir a diversas aproximaciones, utilizar una calculadora financiera o un programa informático.

 

¿Para que sirve?

Este porcentaje nos permite saber si es viable invertir en una determinada operación, considerando otras opciones de inversión de menor riesgo. Lo que hace es medir la viabilidad de un proyecto o empresa, determinando la rentabilidad de los cobros y pagos actualizados generados por una inversión.

 

La TIR transforma la rentabilidad de un proyecto en un porcentaje o tasa de rentabilidad, el cual es comparable a las tasas de rentabilidad de una inversión de bajo riesgo, como puede ser una cuenta de ahorro. De esta forma permite saber cuál de las alternativas es más rentable. Si la rentabilidad del proyecto es menor, no es conveniente invertir.

 

¿Cómo se calcula la TIR?

También se puede definir basándonos en su cálculo, la TIR es la tasa de descuento que iguala, en el momento inicial, la corriente futura de cobros con la de pagos, generando un VAN igual a cero:

 

 

Ft   son los flujos de dinero en cada periodo t

I0   es la inversión realiza en el momento inicial ( t = 0 )

n   es el número de periodos de tiempo

 

Criterio de selección de proyectos según la Tasa interna de retorno

 El criterio de selección será el siguiente donde “k” es la tasa de descuento de flujos elegida para el cálculo del VAN:

 

  • Si TIR > k , el proyecto de inversión será aceptado. En este caso, la tasa de rendimiento interno que obtenemos es superior a la tasa mínima de rentabilidad  exigida a la inversión.

 

  • Si TIR = k , estaríamos en una situación similar a la que se producía cuando el VAN era igual a cero. En esta situación, la inversión podrá llevarse a cabo si mejora la posición competitiva de la empresa y no hay alternativas más favorables.

 

  • Si TIR < k , el proyecto debe rechazarse. No se alcanza la rentabilidad mínima que le pedimos a la inversión.

 

Representación gráfica de la TIR

Como hemos comentado anteriormente, la Tasa Interna de Retorno es el punto en el cuál el VAN es cero. Por lo que si dibujamos en un gráfico el VAN de una inversión en el eje de ordenadas y una tasa de descuento (rentabilidad) en el eje de abscisas, la inversión será una curva descendente. El TIR será el punto donde esa inversión cruce el eje de abscisas, que es el lugar donde el VAN es igual a cero:

 

 

Si dibujamos la TIR de dos inversiones podemos ver la diferencia entre el cálculo del VAN y TIR. El punto donde se cruzan se conoce como intersección de Fisher.

 

 

Inconvenientes de la Tasa interna de retorno

Es muy útil para evaluar proyectos de inversión ya que nos dice la rentabilidad de dicho proyecto, sin embargo tiene algunos inconvenientes:

 

  • Hipótesis de reinversión de los flujos intermedios de caja:supone que los flujos netos de caja positivos son reinvertidos a “r” y que los flujos netos de caja negativos son financiados a “r”.

 

  • La inconsistencia de la TIR: no garantiza asignar una rentabilidad a todos los proyectos de inversión y existen soluciones (resultados) matemáticos que no tienen sentido económico:

 

  • Proyectos con varias r reales y positivas.
  • Proyectos con ninguna r con sentido económico.

 

Ejemplo de la TIR

Supongamos que nos ofrecen un proyecto de inversión en el que tenemos que invertir 5.000 euros y nos prometen que tras esa inversión recibiremos 2.000 euros el primer año y 4.000 euros el segundo año.

 

Por lo que los flujos de caja serían -5000/2000/4000

 

Para calcular la TIR primero debemos igualar el VAN a cero (igualando el total de los flujos de caja a cero):

 

 

Cuando tenemos tres flujos de caja (el inicial y dos más) como en este caso tenemos una ecuación de segundo grado:

 

-5000(1+r)^2 + 2000(1+r) + 4000 = 0.

 

La «r» es la incógnita a resolver. Es decir, la TIR. Esta ecuación la podemos resolver y resulta que la r es igual a 0,12, es decir una rentabilidad o tasa interna de retorno del 12%.

 

Cuando tenemos solo tres flujos de caja como en el primer ejemplo el cálculo es relativamente sencillo, pero según vamos añadiendo componentes el cálculo se va complicando y para resolverlo probablemente necesitaremos herramientas informáticas como excel o calculadoras financieras.

 

 

 

 

 

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